Lo que ha cambiado en diabetes, para saber qué hacer con cada paciente, del que acaba de debutar al que lleva veinte años con insulina.
3 clases en directo con Laura González, de 17:00 a 20:00 (hora peninsular)
En directo para que puedas preguntar tus dudas. Después quedan grabadas en el campus, para verlas o repasarlas cuando quieras.
Las grabaciones, de por vida
Si te apuntas en esta primera edición, puedes verlas en el campus sin fecha de caducidad. A partir de la segunda edición, se podrán ver durante un año. Es nuestra forma de agradecer la confianza a quien entra en la primera.
⏰ La inscripción cierra el miércoles 21 de octubre a las 23:59, la noche antes de la primera clase
Laura González Gutiérrez
Enfermera especialista en Familiar y Comunitaria · Máster en educación terapéutica en diabetes
Especialista y paciente: tiene diabetes tipo 1 desde los siete años
Por eso enseña la diabetes desde los dos lados de la consulta: lo que explica la enfermera y lo que vive el paciente.
Un paciente te pone delante el informe del sensor
Catorce días de datos en la pantalla de su móvil, porcentajes de colores, una gráfica llena de puntos y diez minutos antes del siguiente paciente. Le dices que lo ves bien y le preguntas por la última analítica. Si en esas dos semanas ha tenido hipoglucemias de madrugada, se vuelven a casa con él sin que nadie las haya visto.
«Yo nunca he tenido nada»
Le acaban de diagnosticar diabetes tipo 2 y se ha citado contigo. No tiene ningún síntoma. Te dice que él nunca ha tenido nada y que no sabe nada de diabetes. En quince minutos intentas explicárselo todo: la dieta, las pastillas, los pies. Se va con un folio de indicaciones, y a los tres meses vuelve como si aquella consulta no hubiera existido.
«Mamá, por un día no te va a pasar nada»
Una paciente iba muy bien y hoy llega con las cifras disparadas. El sábado fue el cumpleaños del nieto y la familia insistió con la tarta. Entre cumpleaños, comidas de domingo y visitas, en su casa hay un «por un día» casi cada semana. Tú la ves quince minutos cada tres o seis meses; su familia, todos los domingos.
«Léele el sensor, que así no le pinchamos»
Un paciente llega a urgencias mareado y sudando, con un sensor en el brazo. En el box se ha hecho costumbre: alguien acerca el móvil al sensor, la pantalla marca 85 y se apunta en la hoja. Veinte minutos después, cuando por fin le hacen una glucemia capilar, el glucómetro marca 52.
Le pides a una paciente que te enseñe cómo se pone la insulina
Tiene 78 años, vive sola y lleva años pinchándose ella. Hoy lo hace delante de ti: se levanta la blusa y se pincha donde siempre, a un lado del ombligo. Cuando palpas la zona, notas la piel dura, como una almohadilla. No sabes cuánto tiempo lleva haciéndolo así, pero en su historia, revisión tras revisión, la misma anotación: «EpS técnica de inyección: realizada».
«¿Y la sandía la puedo comer?»
A una paciente su hija le ha dicho que ni la pruebe, y te lo pregunta a ti, que eres la profesional. Le contestas lo que te enseñaron: mejor poca, que tiene mucho azúcar. El lunes empieza a desayunar un zumo de naranja porque eso no es fruta.
Desliza para ver las seis situaciones →
Estas situaciones no son fallos de una enfermera concreta. En la carrera aprendimos qué es la diabetes, sus tipos y sus complicaciones. Lo que no nos enseñaron es lo que pide la consulta de verdad: acompañar a alguien que acaba de recibir el diagnóstico y no se lo cree, saber cuándo un ajuste es nuestro y cuándo toca derivar, o conseguir en diez minutos que un paciente cambie algo que lleva años haciendo.
Mirar el índice glucémico de cada alimento.
LO QUE SABEMOS HOY
También cuenta cuánto se come, que es su carga glucémica: la sandía tiene un índice alto y, en una ración normal, una carga baja.
La insulina, cuanto más tarde, mejor.
LO QUE SABEMOS HOY
Retrasarla cuando ya hace falta también tiene un coste para el paciente.
Si las cifras son buenas, el paciente está bien controlado.
LO QUE SABEMOS HOY
Se puede tener una analítica impecable y vivir la diabetes con miedo, con cansancio o con culpa.
Desliza para ver las tres →
Y la tecnología no ha esperado: los sensores, que hace unos años eran cosa del hospital, llegan cada vez más a primaria, incluso con pacientes con diabetes tipo 2, y la formación no ha ido al mismo ritmo.

Fuente: estudio ASENET-es, Grupo de Trabajo de Educación Terapéutica de la Sociedad Española de Diabetes. Endocrinología, Diabetes y Nutrición, 2026. Respuestas de 694 enfermeras de atención primaria.
Así que lo vamos resolviendo como podemos. Le preguntamos a la compañera que lleva más años, que también lo aprendió a base de consultas. Buscamos por la noche lo que no supimos responder por la mañana. Y al paciente le damos el folleto de la intranet, que a saber de qué año es, porque es lo que tenemos. Casi siempre solas: en los equipos de diabetes de primaria apenas hay endocrinólogos ni dietistas a quien consultar.
Cuando hemos intentado formarnos, lo que hemos encontrado suelen ser cursos de actualización con la teoría de siempre, pensados para sumar créditos, o formaciones creadas por la industria sobre cómo funcionan los aparatos o los fármacos.
El resultado es que estamos en consulta decidiendo solas si ajustar, derivar o esperar, sin saber del todo si lo estamos haciendo bien. Y quien lo nota primero es el paciente.
Manejo del Paciente con Diabetes para Enfermería es un curso donde aprendemos a llevar a cada paciente desde el diagnóstico hasta el seguimiento de años, a ponernos al día en lo que ha cambiado en tratamientos y tecnología, y a conseguir que lo que le explicamos llegue de verdad. No vamos a repasar la fisiopatología ni la lista de complicaciones que ya conocemos. Vamos a trabajar con situaciones cotidianas y a salir sabiendo qué hacer en cada una.
Lo imparte Laura González, enfermera especialista en Familiar y Comunitaria, que además tiene diabetes tipo 1 desde los siete años. Esa doble mirada, la de la especialista y la de la paciente, es la que recorre todo el curso.
El objetivo es que, cuando tengas delante a un paciente con diabetes, en consulta, en el domicilio, en la residencia o en planta, decisiones como estas te salgan solas:
«Hoy le cuento esto, lo demás después»
«Que me enseñe cómo se pincha»
«Hasta aquí llego yo. Esto lo derivo»
«Antes de explicar, pregunto qué le frena»
«No le falta información: le falta verse capaz»
Toca cada pregunta para ver qué resuelves
Qué abordar con cada uno en la consulta, qué no te puedes saltar con ninguno y un guion mínimo para la primera visita y para el seguimiento. Y cuando solo tienes quince minutos, qué dejar para la siguiente.
Lees el informe siempre con la misma sistemática y tienes claro el objetivo de control según el contexto y la edad. Y cuando aparece una gráfica extraña que preocupa a tu paciente, identificas qué la explica, como dormir sobre el sensor, la menstruación o el estrés, y sabes cómo contárselo.
Con el objetivo de cada paciente claro, ajustas la pauta según sus controles: sabes cuánto subir, cada cuánto y cuándo bajar, y cómo enseñarle a hacerlo a él. Siempre dentro de tu competencia y del protocolo de tu centro.
Hipoglucemias, hiperglucemias, ese pie que no te gusta… Hasta dónde puedes actuar, qué hacer y cómo dar respuesta a los casos para los que tú no tienes la solución.
Desmontas los mitos de siempre con su propio dato y sin que se ponga a la defensiva, de los productos «para diabéticos» a la miel «más sana». Le enseñas a leer una etiqueta en treinta segundos, a distinguir los edulcorantes que no le suben la glucosa de los que sí pueden subirla y a moverse sin miedo a la hipoglucemia. También cuando el problema es el tiempo o el presupuesto para la compra.
Sabes para qué sirve cada antidiabético, cuáles pueden provocar hipoglucemias y qué vigilar con cada uno. Y cuando te pregunta por qué le han cambiado el tratamiento, sabes explicárselo.
Cómo comunicar el diagnóstico y acompañar antes de enseñar. Cómo pactar con el paciente objetivos pequeños y posibles, y reconocer cuándo está agotado de convivir con la diabetes y cómo abordarlo en consulta.
Laura González Gutiérrez
Una especialista que, además, lo vive
Laura conoce la diabetes desde los dos lados de la consulta. Como enfermera especialista en Familiar y Comunitaria, sabe lo que pide la consulta de primaria y forma a otras enfermeras. Como paciente desde los siete años, sabe lo que se vive al otro lado: lo que se le queda a quien escucha la explicación y lo que se le olvida al salir, lo que ayuda a cambiar algo y lo que hace sentirse juzgado. Esa mirada no la da ningún manual, y es la que te vas a llevar a tu consulta.
Laura tiene diabetes tipo 1 desde los siete años. Creció yendo a campamentos para niños con diabetes en Extremadura, y acabó siendo monitora en ellos y dando charlas en asociaciones de pacientes. Durante un tiempo no quiso que la diabetes ocupara también su carrera, hasta que vio que explicarla se le daba bien y que a la gente le ayudaba.
Enseña empezando por la persona y no por la cifra: qué necesita el paciente para manejar su diabetes sin que le ocupe la vida, porque es algo que ella también ha tenido que aprender. Durante un año podrás escribirle por email las dudas que te surjan con el curso. En Instagram la encuentras como @dulzuralajusta.
Este curso lo organiza Enfermería Evidente, la escuela de formación para enfermería con más de 500 reseñas en Google.
Son opiniones reales de la escuela en Google, de otras formaciones nuestras: este curso estrena su primera edición. Puedes verlas y verificarlas tú misma.
Cursos de enfermería variados, las clases son muy amenas y se aprende mucho. Es genial que haya cursos acreditados para el desarrollo profesional.
Gracias a Enfermería Evidente por su compromiso y dedicación a la formación enfermera. Se nota que trabajan duro desde la vocación y el entusiasmo por expandir su conocimiento para que, entre todos, demos un mejor trato y servicio a nuestros pacientes.
Un emprendimiento que llena de orgullo a nuestra profesión por su novedad, accesibilidad, Plataforma idónea paraque lleguen sus objetivos a todos los profesionales de enfermería y/o sanitarios que estén comprometidos con brindar cada día una excelente atención. Enhorabuena, los felicito y que sigan sus éxitos!!!!
Desliza para ver más opiniones →
Hora peninsular (en Canarias, de 16:00 a 19:00). El enlace de las clases te llega por email y lo tienes también en el campus.
En directo, para que preguntes
Las clases son en directo para que puedas preguntarle a Laura tus dudas en el momento.
Grabadas, para verlas o repasarlas
No hace falta estar en directo: al día siguiente de cada clase tienes la grabación en el campus, por si a las 17:00 estás trabajando o quieres repasar. En esta primera edición, de por vida.
Un año de tutoría por email
Lo que te vaya surgiendo con el curso se lo puedes preguntar a Laura por email durante un año.
Apuntes de cada clase
Te quedas con los apuntes de cada clase, en diapositivas.
Certificado, y acreditación CFC al terminar
Al aprobar el examen tipo test final obtienes el certificado. Al terminar el curso pedimos la acreditación CFC.
¿Alguna duda antes de apuntarte? Escríbenos a contacto@enfermeriaevidente.com.
Tres clases en directo con Laura, las grabaciones para volver a ellas siempre que lo necesites y un año para preguntarle por email las dudas que te surjan con el curso.
147 €
En un solo pago o en tres pagos de 49 €. No es una suscripción.
La inscripción cierra el miércoles 21 de octubre a las 23:59 (hora peninsular), la noche antes de la primera clase: el curso es en directo y empieza a la vez para todas.
Al pagar te llega un email con el acceso al campus y el enlace de las clases, que también tienes en el campus. Cada grabación aparece en el campus al día siguiente de su clase.
Es probable que alguna parte ya la conozcas, y no vamos a hacerte perder el tiempo con la fisiopatología. Donde sí le puedes sacar partido es en actualizarte con las terapias y la tecnología que más han cambiado estos años: por qué hoy se elige una flozina o un GLP-1 pensando también en el corazón o el riñón, qué vigilar con cada una y qué papel tienen la monitorización continua de glucosa y la bomba de insulina. Lo que ya tengas controlado, te servirá para confirmarlo.
No hace falta estar en directo. Al día siguiente de cada clase tienes la grabación en el campus, y con las grabaciones puedes hacer el examen y obtener el certificado igual. Las dudas que te surjan al verlas se las puedes escribir a Laura por email.
El eje del curso es la consulta de primaria, pero mucho de lo que vemos te sirve también en el domicilio, en residencias y centros de media estancia, en planta para preparar el alta y en urgencias. Por ejemplo, leer un informe de sensor, saber qué antidiabético puede provocar hipoglucemia, revisar cómo se pincha un paciente o explicarle algo para que lo entienda.
Seguramente sí, y cada día. Lo que te puede aportar el curso es qué hacer cuando lo que explicas no llega: cómo detectar qué le frena a ese paciente, como que no se ve capaz o que en su casa se come como se come, y qué hacer con cada uno para que el siguiente paso lo dé él.
Son nueve horas en directo, centradas en las situaciones que te vas a encontrar cada semana. No da para profundizar en todo, y no lo intenta. Tienes además las grabaciones, los apuntes de cada clase y un año de tutoría por email con Laura.
Al terminar las tres clases haces un examen tipo test y, al aprobarlo, obtienes el certificado. Cuando el curso termina, con la última clase ya grabada en el campus, pedimos la acreditación a la Comisión de Formación Continuada de las Profesiones Sanitarias de Cantabria, que hasta hoy ha acreditado todas las formaciones que le hemos presentado. Los créditos pueden tardar hasta tres meses desde que la pedimos, unos quince días después de la última clase (el 3 de noviembre): como tarde, hacia finales de febrero de 2027.
Si se conceden los créditos, puede sumarte como formación acreditada, según lo que puntúe cada convocatoria. Y puede ayudarte con temas como la monitorización continua o los antidiabéticos si están en tu temario. Pero no sigue el temario de ninguna oposición ni desglosa cómo funciona cada cosa en cada servicio de salud. Es un curso para la consulta.
No. El curso no tiene patrocinio de la industria ni de ninguna marca de sensores o de fármacos.
No. El curso deja fuera la diabetes gestacional y la educación pediátrica específica, y tampoco entra en lo propio del hospital, como la insulina intravenosa. Con el pie diabético aprendes a hacer el cribado y a saber cuándo derivar, pero no entramos en las curas de heridas.
Las cifras son una parte. Un paciente puede tener una analítica perfecta y estar agotado de tanta presión: el miedo a una hipoglucemia de noche, la culpa cuando algo se descontrola, las cosas que deja de hacer por no arriesgarse. Eso no suele salir en la consulta si no se pregunta. En el curso ves cómo abrir esa conversación y cómo acompañarle cuando sale.
Los acompañamos durante años, desde el debut hasta el día que vienen cansados de tanta cifra, y muchas veces somos quien mejor los conoce, más allá de la analítica. Queremos que la consulta sea un lugar seguro para su salud: que puedan contarnos lo que les da miedo, que salgan con información rigurosa y no con lo que han leído por ahí, y que las decisiones sobre su diabetes las tomen ellos, con nosotras al lado. Por eso hemos hecho este curso.
Si tú también quieres que tu consulta sea ese lugar, empezamos el jueves 22 de octubre.
Las grabaciones, de por vida
Si te apuntas en esta primera edición, puedes verlas en el campus sin fecha de caducidad. A partir de la segunda edición, se podrán ver durante un año.
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