Escuela de Enfermería Postgrado.

Menos inestabilidad laboral. Menos dudas en tu día a día. Menos sentirte invisible.

Méritos baremables · Formación útil · Reconocimiento real.


Si has llegado hasta aquí, seguramente te pasa algo de esto

Puede que acabes de salir del grado y tengas la sensación de que la carrera no te ha preparado del todo para el mundo real. Y, además, necesites puntos rápido para tener opciones reales de contrato.

Puede que lleves años encadenando contratos, rotando por servicios, sin saber muy bien dónde estarás dentro de unos meses ni cuándo llegará algo más estable.

Puede que trabajes desde hace tiempo, incluso con cierta estabilidad, pero sigas pendiente de puntos, baremos y oposiciones… como si nunca acabaras de llegar del todo.

O puede que ya estés más asentada, pero notes el cansancio acumulado, dudas que no se van solo con la experiencia, cierta desactualización en algunos aspectos, o un cambio de servicio buscando estabilidad que te obliga a empezar de nuevo después de años en un mismo lugar.
Y, de fondo, esa sensación incómoda de que tu trabajo no siempre se valora como debería.

Situaciones distintas.
Sensaciones muy parecidas.


Lo que compartimos casi todas (aunque no siempre se diga)

La inestabilidad laboral no es solo un contrato corto.
Es vivir con la sensación de que tu vida está siempre “un poco en el aire”.
Que no terminas de asentarte.
Que te cuesta planear nada con tranquilidad: vacaciones, viajes, incluso tiempo con tu gente.

Es ir siempre pendiente de turnos, guardias y cambios de última hora.
Cuadrar agendas distintas en casa. Llegar cansada cuando otros empiezan a disfrutar.
Y sentir que todo lo importante se deja para “cuando esto se estabilice”… aunque ese momento no termine de llegar.

Y cuando trabajas así, todo se vuelve más cuesta arriba.

Llegas a servicios nuevos, con dinámicas distintas, protocolos distintos y ritmos distintos.
Te exigen como si llevaras años allí, pero muchas veces no te dan el tiempo ni el contexto para adaptarte.

Tienes que decidir rápido. Priorizar. Actuar.
Y no siempre puedes pararte a pensar si hay otra forma mejor de hacerlo, o si lo que estás haciendo es lo más adecuado para esa persona concreta.

No es que no quieras hacerlo bien.
Es que muchas veces no sabes por qué se hace así, y tiras de lo que has visto, de lo que te han dicho, o de lo que “aquí se hace”.

Y eso genera un ruido constante en la cabeza.
No porque no sepas, sino porque te importa hacerlo bien.

Es querer tener la tranquilidad de que sabes lo que estás haciendo y por qué lo estás haciendo.

Porque cuando trabajas así —con dudas, cansancio y sin tiempo para formarte—,
Y cuando algo sale regular, parece que eso es lo único que cuenta para los demás.

Eso muchas veces nos hace sentir invisibles.
Haces un trabajo enorme, humano, con mucha responsabilidad… y no siempre se ve.
No siempre se reconoce.
Y eso nos desgasta más de lo que parece.
Parece que te esfuerces lo que te esfuerces nadie lo valora, y no es que no lo valoren es que encima lo critican y parece que nunca sabemos como acertar.


¿Qué hacemos exactamente para cambiar las cosas?

Te ayudamos a ganar estabilidad, con méritos baremables que realmente cuenten, para que tu carrera no dependa solo de la suerte o de una llamada.

Te ayudamos a trabajar con más seguridad, con formación útil para el día a día.
Formación que se entiende, que se aplica y que te permite saber qué haces y por qué lo haces.
Para decidir con más calma.
Para poder argumentar.
Para dejar de dudar tanto.

Y te ayudamos a que tu trabajo no pase desapercibido.
Porque cuando sabes lo que haces y trabajas con criterio, eso se nota.
En ti.
En cómo hablas.
En cómo te tratan.
Y en el respeto que generas.


No hacemos cursos para “solo coleccionar créditos”

Sabemos cómo funciona gran parte del posgrado:
formaciones caras, poco prácticas, pensadas solo para sumar puntos y seguir igual en el turno.

Aquí hacemos ambas cosas.

Creamos formaciones que puntúan, sí,
y que sobre todo sirven.
Que te ayudan a pensar, a razonar y a aplicar lo aprendido a la persona que tienes delante vayas al servicio que vayas.

Porque antes o después, todas seremos pacientes.
Y nadie quiere ser atendido por alguien que va sobreviviendo con dudas, cansancio y miedo a equivocarse.


Por qué existe esta escuela

Porque creemos que las enfermeras merecen algo mejor.
Porque la responsabilidad que asumimos es enorme.
Y porque no se puede exigir excelencia sin dar herramientas para sostenerla.

Llevamos desde 2014 compartiendo contenido y creando formación con una idea muy clara:
que las enfermeras pueda trabajar con estabilidad, con seguridad y con dignidad.

Al final, lo que muchas buscamos no es más títulos ni más ruido.
Buscamos estabilidad para poder vivir con un poco más de calma.
Poder planear nuestra vida, disfrutar de la gente que queremos y no vivir siempre pendientes del siguiente contrato.

Buscamos trabajar con criterio, entender lo que hacemos y por qué lo hacemos, para sentirnos seguras en nuestro día a día y cuidar bien a las personas que atendemos.

Y buscamos algo muy sencillo, pero muy necesario:
que se reconozca una labor a la que ponemos tiempo, esfuerzo, ganas y mucho cariño.

Eso es lo que persigue esta escuela.
Que puedas disfrutar de tu profesión sin que te rompa por dentro.
Y que la enfermería ocupe, de una vez, el lugar que se merece.


Si te apetece formar parte de nuestro movimiento, aquí tienes algunos de los cursos que tenemos disponibles: